HomeDeportesLa gobernabilidad de la AFA en jaque por la fractura entre Moyano y Macri

La gobernabilidad de la AFA en jaque por la fractura entre Moyano y Macri

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El 29 de marzo de 2017 Claudio “Chiqui” Tapia asumió la presidencia de AFA poniéndole fin a un sinfín de idas y vueltas que arrancó con la escandalosa elección empatada en 38 entre Luis Segura y Marcelo Tinelli en diciembre de 2015. El titular de Barracas Central llegó al puesto gracias a un acuerdo político para bloquear al conductor televisivo que hoy está al borde de estallar y dejar al máximo ente del fútbol argentino nuevamente patas para arriba.

Las intenciones de Tinelli de llegar a la presidencia de la AFA representaban una verdadera amenaza para el presidente de la Nación, Mauricio Macri. De hacer una buena tarea y cubrir todos los huecos que Julio Grondona dejó tras su muerte, desde Casa Rosada temían que el vicepresidente en licencia de San Lorenzo se convirtiera en el principal rival político, utilizando la misma fórmula que el actual mandatario: el fútbol como trampolín.

Por otro lado, Hugo Moyano también deseaba quedarse con la presidencia de AFA, algo que tampoco quería Macri. De hecho, el líder de Camioneros manifestó en 2016 que el Presidente de la Nación “lo quería afuera del país”, por la interna que se vivía en la Asociación del Fútbol Argentino para ocupar el espacio que había dejado Grondona.

Esta situación puso en jaque a Macri, que debía definir entre dos enemigos para que se hicieran cargo de la AFA. Luego de varias reuniones y charlas, el titular de Boca, Daniel Angelici, llevó la solución a Casa Rosada: darle la presidencia a Tapia, hincha de Boca y cuñado de Moyano, y repartirse las vicepresidencias entre Boca e Independiente, bloqueando a Tinelli y formando una alianza con el gremialista sin darle las llaves de Viamonte al 1366.

La solución para la AFA no era la ideal para Macri, aunque le servía para dejar afuera de carrera a Tinelli pensando en la arena política. Además, esta alianza dejaba a un hombre de su máxima confianza como Angelici para articular con Tapia y Moyano, contando con el apoyo de otro peso pesado como el del titular de Racing, Víctor Blanco.

La guerra entre Macri y Moyano hoy es total y aquel acuerdo para bloquear a Tinelli puede provocar que la AFA estalle nuevamente por el aire. Por el momento, Angelici mantiene la unidad en la casa madre del fútbol gracias a la buena relación que tiene con Tapia, aunque la fragilidad de la alianza y el nuevo rol del gremialista como enemigo número uno del gobierno puede desvanecer los construido en los últimos 11 meses.

En AFA están todos expectantes a las próximas reuniones, ya que está sobre la mesa el tema del nuevo reparto de fondos de la Superliga y el contrato de televisación del torneo. Esa disputa puede ser la excusa para provocar una fractura que haga tambalear nuevamente los cimientos del fútbol nacional.

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